La Araña de siete patas


Sus ojos se abrieron al mundo y lo primero que pudieron ver fue su pequeño y diminuto ombligo.

“Pero que pequeño es ese punto” se dijo.

Acto seguido fue descubriendo su cuerpo… “Una, dos , tres, cuatro, cinco, seis , siete patitas tengo, me echare a correr pues.” Dijo la araña que acababa de nacer … y salió corriendo.

Abandonó el nido con la intención de conocer el mundo que le esperaba, pero ella nunca había visto aquello antes , se encontraba en un lugar muy grande y cerrado, había muebles, mesas, camas, sillas, y demás… de repente se encontró con un ser que le detuvo en su carrera y le dijo: “Alto ahí, ¿adonde te crees que vas?”.

Ese ser era muy raro, tenia una cuerpo pequeño del que salían, una,dos tres, cuatro cinco , seis, siete y ocho patas.

“Estoy dando una vuelta por aquí, a ver que descubro, es que acabo de nacer y no conozco nada, ni a nadie… ¿y tu, quien eres?

“Yo soy una araña como tu, aunque creo que tu no eres como yo”

Nuestra amiga la araña recién nacida , se dio cuenta de la diferencia.

“Es verdad, yo tengo siete patas y tu tiene ocho, que suerte tener ocho patas, puedes correr más que yo”

“Así es, jaja, tu con siete patas solo, no podrás llegar muy lejos si algún humano intenta cogerte, no podrás llegar lejos si alguna de las personas que habitan esta casa te intenta aplastar, en cambio yo, ja , me presento en cualquier parte en un periquete… ¿quieres verlo?

La araña de siete patas, se quedó pensativa

“Vale, esta bien, me lo creo, no hace falta que me lo demuestres. Mejor ayudame a descubrir este nuevo mundo, quiero ver como son las cosas de este lugar, los muebles, las camas, subir a los techos bien alto…

“Tranquila, tranquila, mira, mejor que todo eso es que echemos una carrera tu y yo, para que veas la diferencia de tener ocho patas, creo que hasta te voy a tener que dejar ventaja, jaajajaja”

Las arañas se dispusieron para hacer una carrera las dos, y ver las ventajas de tener una pata más y los inconvenientes de ser una pobre araña con siete patas.

Iniciaron la carrera, pero de repente un humano que estaba en la misma habitación que las arañas, se percató de su presencia y fue directamente a la captura de las dos.

La araña de ocho patas corría en primera posición.

“Mira como corro, mira como corro, jajajaja, cuidado que te van a pillar jajaja”

El humano, fue directamente a por la araña que más corría, ya que como la otra era cojita, pensó que podría ir después a por ella, pues sería más fácil de capturar.

De un golpe de periódico, acabó con la araña veloz, mientras que nuestra amiga, la araña de siete patas, aprovechó que se había quedado rezagada, para esconderse y meterse por un agujero y ponerse a salvo de aquel terrible humano que había terminado con la vida de su amiga.

“Vaya, tener siete patas y ser mas lenta me ha salvado la vida… no esta mal”

Se dijo la arañita mientras se refugiaba en un lugar donde vivían muchas arañas igual que ella, muchas arañas que solo tenían siete patas y permanecían ocultas por miedo a que los humanos acabaran con ellas, y por eso vivían más y eran felices en aquel sitio secreto y oculto a las personas.

Santi Ramirez

11/10/2010